01 Abril. / 19

Cómo conseguir tener el dormitorio en orden

Nuestro santuario, nuestro lugar de descanso y nuestro rincón más íntimo. ¿Cómo no va a estar ordenado? Con un poco de mimo, esfuerzo y nuestros consejos mantendrás el caos a raya. Y felices sueños

La cama bien hecha Lo primero que hay que hacer para ordenar el dormitorio es la cama. Sólo con este pequeño gesto la sensación de orden flota por toda la habitación. No vale estirar el edredón y colocar las almohadas lanzándolas como si se tratara de un tiro libre en un partido de baloncesto. Y en tres minutos puedes conseguir tener una cama que invita a descansar y a sentirse a gusto. 

Invitación al descanso. Tener la cama hecha y decorada con cojines mulliditos invita al descanso. Si quieres que te quede bien, forma una composición con cojines de distintos tamaños y que combinen entre sí y recuerda que deben de estar bien colocados. Si no, el aspecto será caótico.

Espacio en vertical. Si no tienes espacio, un cabecero de obra es un gran aliado porque te puede servir de estantería. ¿Quieres más espacio? Una hornacina para crear mesitas de noches queda así de bien.

Mesita de noche versátil y práctica. Si el dormitorio no es muy grande, sustituye la mesita de noche por una cómoda y ganarás almacenaje y espacio visual.

Venerados cajones Si en el armario no tienes espacio para cajones (o si quieres más), usa una cómoda para ganar el almacenaje que necesitas.

A mi vera. Si tienes mesitas de noche, evita que tenga cajones pequeños, ya que suelen convertirse en cajones de sastre donde al final guardas accesorios que no son útiles. Cama y cabecero, de Max Alto.

A los pies de la cama. Un banco a los pies de la cama es genial sobre todo si tiene la posibilidad de almacenaje. Te puede servir para descalzarte o dejar los cojines de la cama. Pero ojo que no se convierta en un ropero.

Viste las paredes. Coloca un estante en la pared para colocar objetos o decorar la pared de la cama si no tienes ningún cabecero. Resultan útiles si no tienes espacio para las mesitas de noche.

La importancia de los detalles Tanto si tienes espacio como si no, un tocador siempre te ayuda a guardar todos tus accesorios.

Si hay un lugar en casa donde es imprescindible el orden es en el dormitorio. El orden es necesario y aún más a la hora de descansar. Para tener un dormitorio ordenado hay que planificar qué muebles son estrictamente necesarios y qué muebles no y por eso es muy importante tener en cuenta el tamaño de la habitación.

5 básicos para un dormitorio en orden

  • Despeja todo lo que puedas las superficies de las mesitas de noche, la cómoda...
  • Aprovecha y oculta los espacios de almacenaje
  • Crea un ambiente sencillo y relajante.
  • Intenta que los muebles lleguen a la altura de tu ombligo así ganarás espacio visual y eliminarás cualquier efecto "armatoste"

La cama es la reina del dormitorio y tu lugar de descanso. Aunque ocupa mucho espacio gracias a los canapés abatibles se abre un sinfín de posibilidades para almacenar ropa de otras temporadas, mantas, maletas., ¡lo que tú quieras!

Y si debajo de la cama podemos guardar todo lo que se nos ocurra, los cabeceros se pueden convertir en estanterías para colocar cuadros, libros, lámparas, sobre todo si nos falta espacio para tener mesitas de noche.

Otro mueble que ayuda a mantener el orden en el dormitorio es un banco a los pies de la cama, sobre todo si tiene espacio para almacenar. No ayuda a descalzarnos y podemos guardar los cojines que colocamos en la cama. Pero ¡ojo!: no sucumbas ante la tentación de dejar la ropa sobre él y no recogerla. Recuerda que es un banco, no un ropero.

Entre los muebles más funcionales e imprescindibles en un dormitorio se encuentra la cómoda. No solo decora la habitación, sino que es una gran aliada a la hora de almacenar todas las prendas que no puedes colgar en el armario, como la ropa interior, accesorios, ropa de deporte...

Finalmente, huye de los excesos. Tanto a nivel decorativo como mobiliario. Si en tu caso te sobra espacio en el dormitorio no significa que debas llenarlo con un mueble si no lo necesitas, aunque sea muy bonito y quede bien. Lo mismo ocurre con los elementos decorativos como las velas, jarrones, bandejas...

Te damos algunos consejos.

Esconde los cables, ocúltalos en la pared con una canaleta y para disimularla continúa el dibujo con una línea blanca sobre una pintura de otro color, en este caso verde oliva. 

¿Están deslucidas, feas, desconchadas o simplemente manchadas por el roce? Lo primordial a la hora de ponerte a arreglar una pared es evaluar los daños, porque tampoco hace falta meterse en jardines decorativos innecesarios. En ocasiones con un simple paño húmedo es suficiente.

Limpiar

Si la pintura es de temple olvídate de limpiarla, eso sólo lo podrás hacer si es acrílica. Mezcla en un recipiente agua y jabón neutro (hay quien utiliza productos para fregar los platos), humedece en él una bayeta y frota toda la superficie de pared a pared, no incidas únicamente sobre las zonas más sucias, ya que al terminar se notarán los surcos. Limpia y escurre cada poco la bayeta para no trasladar la suciedad a las zonas limpias.

Pintar

Es la solución más obvia, pero no por ello la más sencilla. Si la superficie está lisa no encontrarás complicaciones, en cambio, si está desconchada o con grietas, primero deberás repararla con masilla. Arrastra antes con una espátula los restos de pintura sueltos. En el caso de las grietas, por más que te parezca una locura, deberás clavar en ellas la espátula para hacer el surco más grande con el fin de eliminar los restos de revoque y que así la masilla amarre y seque mejor.

Tapar

Ya sea con listones de madera, con vinilo o con papel pintado, se trata de un modo rápido y efectivo con el que reparar tus paredes. Y desde que se inventó el microcemento esto mismo sirve para los azulejos del baño o la cocina. ¿Por qué cambiar cuando puedes ocultar con estilo y funcionalidad?

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